
La NASA persigue el eclipse solar para estudiarlo desde el aire
Techinfo




Un vuelo a gran velocidad para maximizar la observación
Durante el eclipse, un avión de la NASA se posicionará estratégicamente para seguir la sombra de la Luna mientras vuela a 740 kilómetros por hora. Este enfoque permitirá a los científicos observar el fenómeno durante casi tres minutos, superando el tiempo de visualización de los dos minutos que se experimentará desde Islandia, el lugar en la Tierra donde se verá la mayor duración de la totalidad. Esta no es la primera vez que la NASA utiliza esta técnica; en 1973, un equipo de investigadores logró ver más de una hora de eclipse total a bordo de un Concorde, que viajaba a más de 2.500 kilómetros por hora.
La investigación se enfocará en la corona solar, que solo es visible durante un eclipse. Aunque existen coronógrafos que simulan este efecto, como explicó el astrónomo David Galadí, hay ciertos aspectos que solo pueden ser analizados en condiciones de eclipse. Con el objetivo de profundizar en estos estudios, el avión WB-57 de la NASA llevará un conjunto de cuatro cámaras (SAMI) que capturarán al menos 20 imágenes por segundo en diferentes longitudes de onda, tanto visibles como infrarrojas. Esto permitirá a los científicos investigar cómo se calienta la corona solar y su relación con los vientos solares, que pueden afectar las comunicaciones en la Tierra.
Investigación atmosférica desde el suelo
Además de las observaciones aéreas, la NASA también desplegará una serie de globos sonda en Islandia y España. En Islandia, se lanzarán 80 globos para estudiar el impacto del eclipse en la capa límite de la atmósfera, mientras que en España se lanzarán seis globos equipados con cámaras de 360º para investigar la relación entre el eclipse solar y los niveles de ozono. Estos estudios se basan en hallazgos previos que sugieren que los niveles de ozono en la atmósfera se alteran durante la totalidad de un eclipse, un fenómeno que podría proporcionar información valiosa sobre los ciclos de luz y oscuridad.
El interés de la NASA en este eclipse solar va más allá del espectáculo visual; busca desentrañar los efectos de este fenómeno en nuestra atmósfera. Mientras muchos disfrutarán del eclipse desde la Tierra, los científicos estarán atentos, con sus gafas de protección bien puestas, para garantizar que la ciencia y la observación se lleven a cabo de forma segura.


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