
La contaminación del agua por centros de datos de Meta genera preocupación en Wyoming
Techinfo




Un hallazgo alarmante
La inteligencia artificial y los centros de datos enfrentan un creciente rechazo en Estados Unidos, donde muchos ciudadanos consideran que su impacto en la sociedad es negativo. Un factor que ha contribuido a esta percepción son los problemas ambientales que generan, incluyendo la contaminación del aire y el aumento en las facturas de electricidad. Recientemente, se ha sumado una preocupación más: la contaminación del agua, tras el descubrimiento de la bacteria Cupriavidus gilardii en las aguas residuales de un centro de datos de Meta en Cheyenne, Wyoming.
Las autoridades locales han tomado cartas en el asunto, prohibiendo que los centros de datos viertan cualquier tipo de residuo en la red de agua potable. La situación se desencadenó cuando Goat Systems LLC, un contratista de Meta, vertió aguas contaminadas al alcantarillado público. La bacteria, que puede ser peligrosa especialmente para personas con sistemas inmunológicos comprometidos, fue detectada de manera casual durante pruebas rutinarias de contaminación fecal, lo que puso en alerta a las autoridades sobre la calidad del agua en la ciudad.
Repercusiones inmediatas
Tras identificar el origen de la contaminación, los responsables de la gestión de agua en Cheyenne clausuraron las instalaciones de Meta y detuvieron el vertido de residuos. Además, se revocaron los permisos para que otros centros de datos pudieran realizar el proceso conocido como "fill and flush", que implica llenar sus sistemas de refrigeración con agua y luego purgarlos antes de la operación. Este cambio en la normativa busca prevenir futuros incidentes que puedan poner en riesgo la salud pública.
Aunque hasta el momento no se han registrado muertes asociadas directamente al vertido del centro de datos de Meta, la presencia de Cupriavidus gilardii en el sistema de alcantarillado, que es tratado y reutilizado en espacios públicos, ha llevado a las autoridades a actuar con rapidez. Meta ha asegurado que ha dejado de verter aguas residuales industriales y está transportando los residuos fuera de sus instalaciones, pero la controversia en torno a los centros de datos y su impacto ambiental sigue generando desconfianza entre los ciudadanos.


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