Un nuevo smartphone fabricado en Finlandia capturó la atención del mercado al agotarse su primera tanda de preventa en tiempo récord. Se trata del Jolla Phone, un dispositivo desarrollado por ex ingenieros de Nokia que apuesta por la soberanía de la tecnología europea y la privacidad absoluta, eliminando por completo la dependencia de los servicios de Google.
El regreso de la tecnología europea: cómo es el nuevo teléfono finlandés que desafía a Google
Techinfo




El proyecto surge de Jolla, una compañía que renació tras una compleja reestructuración interna para asegurar su supervivencia. Hasta hace poco, la empresa tenía capitales rusos, una situación que bloqueaba su crecimiento y la obtención de nuevas inversiones en el contexto actual. En 2023, la dirección original recuperó el control total, permitiendo que el desarrollo del sistema operativo Sailfish OS continuara bajo términos estrictamente europeos.
El fin de la vigilancia invisible y el control del usuario
A diferencia de los modelos dominantes, este teléfono no envía datos en segundo plano ni requiere una cuenta externa de una multinacional para funcionar. El dispositivo incluye interruptores de privacidad físicos que permiten desactivar mecánicamente la cámara, el micrófono y otros sensores. Esta característica es una respuesta directa a la creciente preocupación por la ciberseguridad y el rastreo constante de las grandes plataformas tecnológicas.
El éxito del Jolla Phone radica en su arquitectura basada en Linux, que permite una independencia real del ecosistema de Google. Mientras que la mayoría de los fabricantes se ven obligados a aceptar las condiciones de Android para acceder a sus servicios, Jolla compila su propio código fuente desde cero. Esto garantiza la integridad del software, ya que la empresa instala el sistema directamente en sus equipos sin intermediarios. Para no aislar al usuario, utiliza un soporte técnico que permite ejecutar aplicaciones cotidianas como servicios de mensajería o banca, pero aislándolas del núcleo del sistema para que no puedan recolectar información sin permiso.
Un teléfono pensado para durar: batería reemplazable y piezas intercambiables
El diseño también recupera elementos que la industria abandonó hace una década por intereses comerciales. El teléfono cuenta con una batería reemplazable por el usuario y una tapa trasera intercambiable, desafiando la tendencia de los equipos sellados. El ensamblaje final se realiza en Salo, Finlandia, la misma localidad donde antes se fabricaban los teléfonos Nokia, lo que refuerza su identidad regional y control de calidad.
El interés del público superó ampliamente las expectativas iniciales de la empresa, que solo necesitaba 2.000 reservas para iniciar la producción. En solo tres meses llegó a las 10.000 unidades, lo que demuestra un cambio en las prioridades de los consumidores europeos. Ante esta demanda, la firma anunció un segundo lote limitado que tendrá un precio de 649 euros, un incremento respecto a los 579 euros de la primera fase.
Los primeros usuarios recibirán sus dispositivos a finales de junio de 2026, mientras que la segunda tanda está programada para septiembre del mismo año. La reserva requiere un pago inicial de 99 euros que luego se descuenta del total. La apuesta de Jolla no es solo técnica, sino ideológica: demostrar que existe un mercado para quienes valoran el control sobre su propia tecnología.


Samsung lanzó los nuevos Galaxy A57 y A37 con funciones premium y foco en la inteligencia artificial

Los cinco mejores cargadores inalámbricos MagSafe y Qi2 para comprar en 2026

Así será la prueba piloto para ordenar el uso de celulares en escuelas argentinas

Averiguá cuánta vida útil le queda a la batería de tu celular Android en 4 simples pasos

Argentina ya tiene la lista completa de los celulares que pueden acceder a Starlink con internet satelital

El legado del eucalipto en Portugal: un árbol que transformó el paisaje y los incendios

Bitcoin y Ethereum sufren caídas moderadas en un mercado volátil

BMW anuncia la reducción de 8.000 empleos en Alemania: el impacto de la crisis automotriz

El submarino nuclear ruso Perm: un nuevo jugador en la guerra moderna




