La inteligencia estadounidense investiga un posible espionaje chino relacionado con Nvidia

La disputa entre Estados Unidos y China por la supremacía en inteligencia artificial ha llevado a la atención de los servicios de inteligencia estadounidenses hacia Alice Huang, ejecutiva de Megaspeed, quien podría estar vinculada a actividades de espionaje.
Actualidad30 de octubre de 2026TechinfoTechinfo

La competencia global entre Estados Unidos y China se centra principalmente en la inteligencia artificial (IA), un campo donde los chips utilizados para entrenar modelos de lenguaje y realizar inferencias juegan un papel crucial. Estos semiconductores dependen de recursos esenciales, incluidos minerales críticos, que son fundamentales para su producción. La IA no solo impacta en el ámbito tecnológico, sino que también influye en el desarrollo científico, técnico, económico y militar de ambas naciones, que ya se están beneficiando de esta tecnología.

En los últimos cuatro años, las decisiones tomadas por los gobiernos de Washington y Pekín han dejado en claro que ninguno de los dos está dispuesto a retroceder. Ambos países han optado por utilizar sanciones como una forma de proteger sus intereses y debilitar a su oponente. Sin embargo, un aspecto que a menudo se pasa por alto en este conflicto es el espionaje, que podría jugar un papel determinante en la evolución de esta disputa.

Según un informe de The New York Times, se ha revelado una supuesta operación de espionaje orquestada por el gobierno chino, centrada en Jensen Huang, director general de Nvidia. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos han estado monitoreando a Alice Huang, una ejecutiva de la empresa singapurense Megaspeed, durante al menos dos años. La conclusión a la que han llegado es que ella podría estar trabajando para los servicios de inteligencia chinos. Conocida también como Huang Le, su relevancia en el contexto de la IA se ve amplificada por su relación con Jensen Huang, un destacado líder en el sector de la inteligencia artificial.

Nvidia ha negado todas las acusaciones relacionadas con este asunto, manteniendo su postura frente a las implicaciones de espionaje que se han planteado en los últimos días. La empresa se ha distanciado de cualquier vínculo que pudiera sugerir una conexión con las actividades de espionaje atribuidas a Alice Huang.

La narrativa que presenta The New York Times podría parecer sacada de un guion cinematográfico, pero es completamente real. El 26 de agosto de 2022, el Gobierno de Estados Unidos notificó a Nvidia sobre la necesidad de obtener una licencia especial para exportar a China dos de sus aceleradores de inteligencia artificial más avanzados: los chips A100 y H100. Esta medida tenía como objetivo principal evitar que organizaciones chinas con vínculos con el ejército accedieran a estas unidades de procesamiento gráfico (GPU). De esta forma, Nvidia se convirtió en un elemento clave en un conflicto que ha puesto a Jensen Huang bajo la mirada tanto de la Administración estadounidense como de la china.

Las autoridades de Estados Unidos han expresado sus sospechas de que Megaspeed, la empresa de Alice Huang, ha facilitado a organizaciones chinas la obtención de los chips más avanzados de Nvidia. Por su parte, el CEO de Nvidia ha manifestado en múltiples ocasiones su oposición a las restricciones de exportación impuestas por el Gobierno estadounidense. Ha advertido a las administraciones de Joe Biden y Donald Trump que esta estrategia podría acelerar el desarrollo de la industria de semiconductores en China. Sin embargo, su postura ha tenido un efecto secundario: ha incrementado las sospechas del Departamento de Comercio de Estados Unidos, encargado de supervisar el cumplimiento de estas restricciones, y lo ha puesto en el radar de los servicios de inteligencia.

En este contexto, surge la figura de Alice Huang, cuya historia es intrigante. Su empresa, Megaspeed, gestiona centros de datos en el sudeste asiático y alquila capacidad de computación a diversas empresas chinas, entre ellas Alibaba. Las autoridades estadounidenses creen que ha ayudado a organizaciones chinas que no pueden acceder a los chips de inteligencia artificial más avanzados de Nvidia a conseguirlos. Además, se sospecha que Alice Huang y Jensen Huang han mantenido una relación profesional y social muy cercana durante al menos los últimos dos años.

Según The New York Times, Jensen Huang y Alice Huang fueron fotografiados juntos en un bar de Taipéi, Taiwán, en junio de 2024, durante una reunión que incluyó a otros ejecutivos del sector tecnológico. En ese encuentro, todos los presentes estaban consumiendo alcohol. Posteriormente, en mayo de 2025, se encontraron nuevamente en Taipéi, esta vez en una cena de negocios que reunió a más proveedores de la industria, y fueron captados saliendo juntos del restaurante.

El informe del Times no establece de manera explícita que Jensen Huang y Alice Huang tengan o hayan tenido una relación sentimental, aunque sugiere esta posibilidad de forma sutil. En respuesta a estas afirmaciones, Nvidia ha emitido un comunicado oficial en el que niega cualquier tipo de vínculo personal entre los dos Huang, enfatizando que su relación es únicamente de carácter comercial. La empresa también afirma que sus clientes reciben información regular sobre su actividad comercial, pero que en ningún caso se les proporciona secretos comerciales sensibles ni datos que puedan comprometer la seguridad nacional de Estados Unidos. Por su parte, Megaspeed, la otra empresa involucrada, ha iniciado una investigación interna y ha manifestado su disposición a colaborar con el Gobierno de Estados Unidos.

Fuente original: Xataka.

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