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title: "Un robot de reparto provoca un accidente en Tallin dejando nueve heridos"
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description: "Un robot de reparto autónomo cruzó un semáforo en rojo en Estonia, lo que llevó a un autobús a frenar bruscamente y dejó a varios pasajeros heridos. Este incidente plantea interrogantes sobre la responsabilidad en accidentes que involucran vehículos autónomos."
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# Un robot de reparto provoca un accidente en Tallin dejando nueve heridos

![](https://i.blogs.es/44ca91/robor-reparto/840_560.jpeg)

Casi a las seis de la tarde en una transitada vía del centro de Tallin, un autobús urbano que transportaba pasajeros se vio obligado a frenar de manera abrupta debido a la irrupción de un robot de reparto autónomo. El conductor, sorprendido por la situación, no pudo evitar que varios pasajeros que se encontraban de pie cayeran al suelo. El culpable de este incidente, que no tiene ni carnet de conducir ni DNI, es el mencionado robot, que cruzó la calle con el semáforo en rojo y causó el accidente. Este hecho ha generado un debate sobre quién es el responsable cuando el causante de un accidente es una máquina autónoma.

El incidente ocurrió el lunes 26 de octubre, cuando un robot de reparto de la empresa Bolt llegó a un paso de peatones y, sin pensárselo dos veces, cruzó la calle con el semáforo en rojo. El autobús, que circulaba con el semáforo en verde, tuvo que frenar de golpe, lo que resultó en la caída de varios pasajeros y dejó un saldo de hasta nueve heridos a causa de la caída. Un video del autobús documenta el momento del choque y muestra cómo el robot es empujado por la calzada antes de seguir su camino como si nada hubiera pasado. Andrei Novikov, un directivo de TLT, la empresa municipal de transporte, comentó al medio local ERR que "el robot se dio a la fuga, por así decirlo". Un portavoz de TLT añadió que irse del lugar sin cumplir con la ley "puede constituir un delito".

En cuanto a la versión del fabricante, Pepe Aaviksoo, jefe de operaciones de Starship, la compañía que desarrolla estos robots, explicó que el accidente ocurrió de noche y que un anuncio luminoso detrás del semáforo dificultó el reconocimiento de la luz del paso de peatones. Aaviksoo también mencionó que las luces del semáforo para peatones y las de los vehículos estaban alineadas en la misma línea de visión, lo que complicó aún más la situación. Reconoció que hubo un fallo en la sensibilidad a la luz del robot y afirmó: "Hay muchas lecciones que aprender, pero las situaciones excepcionales ocurren", según lo informado por ERR News. Este incidente no solo resalta la necesidad de mejorar la tecnología de estos dispositivos, sino que también plantea preguntas sobre la regulación y la responsabilidad legal en el uso de vehículos autónomos en entornos urbanos.

Starship, la compañía detrás del robot de reparto involucrado en el accidente, ha rechazado la acusación de fuga. Según las declaraciones de Aaviksoo, un representante de la empresa, el robot permaneció en las cercanías del lugar del incidente durante aproximadamente 10 minutos y notificó a su equipo de soporte que debía ser retirado de la vía. Aaviksoo sostiene que "la situación era clara, como lo demuestra el hecho de que el autobús abandonó el lugar". Además, afirmó que sus empleados no observaron la presencia de policía ni de servicios de emergencia en la escena.

Este episodio pone de manifiesto un vacío legal en Europa que aún no ha sido abordado. Aunque este tipo de incidentes son, por el momento, poco comunes, representan un nuevo desafío para la normativa europea, especialmente ahora que las calles comienzan a estar pobladas por vehículos autónomos y otros medios de entrega. Surge así la pregunta: ¿quién asume la responsabilidad cuando no hay un conductor presente?

En cuanto a la responsabilidad civil, la Unión Europea ha introducido una nueva directiva sobre productos defectuosos que considera el software y la inteligencia artificial como productos. Sin embargo, esta legislación solo será aplicable a los productos que se comercialicen a partir del 9 de diciembre de 2026, lo que significa que los robots autónomos que ya operan en Tallin y otras ciudades europeas todavía están regulados por la normativa de 1985.

La Comisión Europea ha retirado una directiva que abordaba la responsabilidad por daños causados por inteligencia artificial, normativa que podría haber abarcado los daños generados por sistemas de conducción autónoma. El eurodiputado Axel Voss, quien supervisaba esta directiva, comentó a Euronews que su retirada fue un "error estratégico".

En el ámbito penal, cada país tiene su propio enfoque. Afortunadamente, el incidente en Estonia no resultó en consecuencias graves para los pasajeros. Sin embargo, si se hubieran producido daños, el ámbito penal sería otro asunto. La UE solo puede establecer reglas mínimas para delitos graves que figuran en una lista específica, por lo que la fuga de un siniestro se sanciona de acuerdo con la legislación de cada nación.

Desde 2017, la legislación de tráfico de Estonia incluye a los robots de reparto autónomos, considerando a su propietario como un conductor. Esto implica que si el robot pertenece a una plataforma de entrega de última milla, como Bolt, la responsabilidad legal recae en la compañía, que debe contar con un seguro de responsabilidad para cubrir posibles daños derivados de un accidente. En el caso de que la empresa fabricante sea la propietaria y ofrezca el robot como un servicio a las plataformas (similar a un renting), entonces la responsabilidad recaería sobre el fabricante del robot.

La presencia de robots en las calles es cada vez más común. El incidente ocurrido en Tallin se produce en un contexto donde los servicios de entrega autónoma a domicilio están en expansión, y coincide con la aprobación de las primeras pruebas de conducción autónoma en ciudades como Madrid.

Starship comunicó en junio que ha alcanzado más de 10 millones de entregas y cuenta con más de 3.000 robots operando en 300 ubicaciones de ocho países. Por su parte, Uber Eats ya utiliza estos robots en Leeds y tiene planes de expandir su uso a más países europeos en 2026. En España, la ciudad de Zaragoza introdujo sus propios robots en 2022 a través de Goggo Network. La consejera de Movilidad de Zaragoza, Natalia Chueca, afirmó que no era necesario modificar las normativas vigentes, ya que considera que los robots "no son vehículos". Sin embargo, en Estonia, la legislación sí clasifica a estos dispositivos como vehículos, lo que implica que deben asumir las mismas responsabilidades que cualquier conductor en situaciones como el incumplimiento de semáforos en rojo.

Fuente original: [Xataka](https://www.xataka.com/movilidad/robot-reparto-provoca-accidente-nueve-heridos-tallin-sigue-su-camino-tecnicamente-conductor-a-fuga).

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